La vivienda perfecta: la importancia de las cosas que se dan por sentado

A menudo, a la hora de pintar nuestra vivienda, se opta por una única tonalidad, generalmente blanco u otro color claro. ¿El motivo? Un color demasiado intenso o inusual se considera un riesgo, ya que puede cansar la vista o crear un ambiente demasiado oscuro y recargado. Lo que debemos considerar en cualquier caso es la exposición a la luz natural de la casa y de los diferentes ambientes, así como el tipo de decoración elegida.

Si la vivienda goza de luz natural, puedes elegir colores oscuros y fríos, aunque te aconsejamos no exagerar. Puedes optar por pintar solo una pared en estos tonos, o simplemente algún panel. Combínalos con colores claros, como el blanco, crema, gris claro o rosa.

En una casa contemporánea y minimalista se pueden resaltar determinados objetos con tonos verdes y blancos. Los colores frescos como el verde manzana o el turquesa, son perfectos para los ambientes donde se reúne la familia. Los amantes del estilo rústico pueden elegir tonalidades naranjas para sus paredes.

El color de las paredes influye sobre el estado de ánimo, por tanto, elige colores tranquilos y delicados para los dormitorios. Azules o verdes en tonos pastel son ideales para un descanso apropiado.

La decoración de nuestro hogar habla de nosotros, por eso hay que elegir bien los muebles, colores e iluminación para que nuestra casa transmita tranquilidad y alegría. Según algunos estudios psicológicos, las líneas curvas aportan tranquilidad y felicidad, mientras que los muebles de líneas rectas inspiran frialdad y hostilidad. La iluminación debe ser continua y difusa en todos los puntos de la habitación, evitando sombras definidas. Con respecto a los colores, debemos tener en cuenta que los tonos fríos dan sensación de lejanía, por lo que podemos utilizarlos en habitaciones pequeñas.

Para completar nuestra vivienda, no debemos olvidarnos de decorar adecuadamente los espacios exteriores utilizando un mobiliario de exterior de calidad. Elige una decoración acogedora y funcional y añade algo de sombra, una sombrilla o una pérgola te protegerán del calor durante el día y de la humedad durante la noche. Un jardín o una terraza confortable aportan estilo a la vivienda y, además, son lugares perfectos para disfrutar del tiempo libre, especialmente en verano.

Si nuestra vivienda es pequeña y queremos decorarla correctamente, tenemos que optimizar los espacios para evitar que se vuelva poco habitable. En estos casos es necesario buscar el máximo espacio para almacenamiento (armarios empotrados, espacios bajo la cama, etc), además, aligerarás mucho el ambiente si eliges muebles y complementos de decoración de cristal y añades espejos para dar sensación de amplitud. Una casa pequeña no tiene por qué ser aburrida, recuerda siempre que tu casa habla de ti: incluye en la decoración objetos que te representen y que te hagan sentir a gusto.




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