Bienvenido al paraíso - Conil de la Frontera



Los que me conocéis sabréis que desde hace poco mas de 3 años me mude a un pueblo maravilloso, Conil de la Frontera.  Deje la ciudad para comenzar una nueva vida y empezar con mi independencia de forma totalmente diferente.

Desde entonces han pasado muchas cosas, casi todas buenas, de hecho no recuerdo ninguna mala a día de hoy, será porque los recuerdos buenos prevalecen o porque realmente no la ha habido. Nunca os he hablado en profundidad de este lugar, aunque seguramente que más de la mitad de los lectores lo conocéis, algunos porque habeis estado de vacaciones, otros porque sois de aqui y el resto como poco de oidas.

Hace unos días nos propusieron publicar una entrada sobre nuestra ciudad o pueblo con el fin de participar en un concurso para HRS. Los ganadores seran premiados con una estancia en uno de sus mejores hoteles. Consistía en presentaros y explicar de que forma conoceriamos este lugar en una corta escapada de 3 días, un fin de semana largo lo llamo yo, de ahí nace este post. Un post muy sentido y sincero que además ha redactado la otra mitad del blog, cuando digo la otra mitad me refiero a la persona que hay detrás de las cámaras, la que siempre me ayuda a que esto sea posible, mi novio, mi pareja, mi compañero, llamarlo como queráis. Manuel. 

Va para él todo el merito porque ¿quien mejor que un Conileño para recomendaros el lugar?

Ahora solo os pido un poco de vuestro tiempo un par de minutos por un recorrido de gala, de relajación, naturaleza, y que me contéis que os ha parecido, espero y deseo que os guste tanto como a mi.

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Bueno, comienza el kit kat, break, paréntesis, remanso, destello, burbuja (o como lo queráis llamar) de ¡TRANQUILIDAD!  Porque esa es una de las muchas cosas que podréis encontrar en Conil, y para mí una de las más importantes.

Vamos a partir de la base que sea como sea, os habéis teletrasportado desde vuestra ciudad a la nuestra. Pasemos pues por alto calor, atascos, pitos, peajes, “¡uy, que me hago pis!”, “¡cuidado con la avispa!”, “¿cuánto queda?”, etc…

Como decía estáis en Conilde la Frontera, es Viernes, hace un solecito agradable potenciado por el parabrisas de nuestro coche, bajas la ventanilla y ¡Sí! ¡Huele a mar!  Aunque te aseguro que también huele a arena, a pescado, a niños jugando, a campo, a risas, a ron, a fiesta, a soledad, a inspirar hondo, a pensar en blanco, a ¡VIDA!.

Te enseñare que Conil ¡huele a VIDA!


*Viernes* 
Dejamos las maletas en nuestro alojamiento y nos disponemos a buscar un sitio donde echarle gasolina a nuestro organismo. Tras pasear por el centro del pueblo, buscamos un sitio dinámico para comer, donde no nos sentemos siquiera, así evitaremos que nos entre la pereza de la sobremesa y perdamos unas horas valiosísimas de nuestra escapada de fin de semana al paraíso. 


En el Arco o Puerta de la Villa, está el centro de la vida de este rinconcito de Sal. Ese Arco era la puerta principal que daba acceso a la Villa de Conil en tiempos de Guzmán el Bueno. En esos tiempos el viajero se sentía aliviado y protegido al cruzar sus murallas. Hoy en día las murallas de Conil son sus gentes, su agrado, su amabilidad y su sinceridad. De hecho, justo aquí, a la derecha según llegamos al Arco, vamos a saciar nuestro hambre, en un bar bullicioso, y en el que los camareros, tiza en mano, van a darnos la bienvenida. Es el famoso “Barlos Hermanos”. Mirad la pizarra y pedid medias raciones de lo que os apetezca (así podréis probar más de todo). No recomendamos nada, porque todo está bueno. Probad el plato del día, siempre aciertan. Y unos chocos fritos y un cazón en adobo son obligatorios. ¡Y daros prisa!, puesto que conforme se van acabando los platos los borran de la pizarra. El precio bien, la calidad superior, y la caña de cerveza sublime.

Tras el almuerzo o alto en el camino, vamos a pasear un poco. Si subimos esa calle en la que estáis al salir (no apetece, pero es obligatorio) llegaremos al Ayuntamiento y a la Parroquia de Santa Catalina.

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Antiguamente todo el conjunto era un monasterio de clausura, aunque con el tiempo los monjes aquí se han convertido en políticos… Desde el mirador del Ayuntamiento podremos otear un poco el horizonte, y a lo lejos veremos una torre vigía, la “Torre de Castilnovo”. Estas torres se avisaban unas a otras por la costa para alertar de un ataque árabe.

Nos encaminamos, toalla en mano hacia la calle que baja perpendicular a la calle de la Virgen (la que subimos desde los Hermanos). Cruzamos una calle e inmediatamente a la izquierda vemos una pequeña callejuela llamada “El Portillo”, como su nombre dice era una pequeña puerta que se abría en la muralla de la Villa. A mitad de esta callecita podemos ver una parte de la muralla que aún queda en pie. Llegamos a otra calle más ancha llamada Calle Baluarte (en ella se encontraba un Baluarte defensivo en la antigüedad) y bajamos por la calle del “Peñón”.  Esta última calle es como “El doctor Jekyll y míster Hyde”, a estas horas esta sin vida, pero por la noche no se podrá andar de gente disfrutando de la noche conileña. Cada patio aquí es un pub singular… Al final, torcemos a la izquierda y nos encontramos con la famosa Torre de Guzmán el Bueno que vigila este pueblo y un día le dio nombre y protegió su almadraba de piratas y ataques árabes. Desde arriba podemos ver Conil al completo y el horizonte infinito. Si veis un ataque pirata encended una hoguera para avisar a las demás torres vigías, jajaja.




Al salir de la Torre, ya casi vemos nuestro destino: la playa, la arena, el sol, la paz, el frescor de sus aguas limpias, el olor a sandia fresca y bocata de tortilla, ¡el mar! Antes de llegar, a mitad de la calle que bajamos, podemos torcer a la izquierda y ver el famoso edificio de  “La Chanca”. Esta recién restaurado, y es donde se llevaba a cabo el procesamiento de los Atunes desde la antigüedad. Se salaban, se despiezaban y se distribuían al resto del mundo. De hecho es el edificio industrial más antiguo de Europa.

Y por fin la playa, sin más… ¡Disfrutad!






Para la cena, os recomendamos ir a un sitio a pie de playa, El “Restaurante la Fontanilla”, o el “RestauranteCasa Francisco”, situados ambos en la playa de la Fontanilla. Ideal un pescado del día para compartir, y un buen vinito blanco de la tierra. Atreveos con las artiguillas de mar rebozadas, son bocados de mar exquisitos, eso sí, no mirar dentro, solo comed y disfrutad.

Tras la cena podéis volver al pueblo descalzos por la orilla, alejados de las luces y del bullicio (¡Ojo! ¡Riesgo de fabricar niños!). En el pueblo, os recomendamos volver al Arco y dejar que Melchor Almazo, gerente del “Feduchi Lounge Bar”, nos prepare un buen Gin Tonic o cualquier otra copa. Luego depende de las pilas que os queden podéis perderos en los pubs de la Calle El Peñón o en cualquier rincón de este pueblo que a estas horas huele a fiesta y trasnoche.



*Sábado*  

Por la mañana y depende del trasnoche del Viernes, podemos organizar una ruta en bicicleta. En “CentauroBikes”, Kaco, nos puede alquilar algunas. Allí nos indicarán sobre alguna ruta. Imprescindible a de los acantilados: Fuente del Gallo-Puerto Pesquero-La Barrosa. Si queremos ver rapaces, animales y aves no podemos dejar de hacer el Camino de la Mina, aquí encontraremos tranquilidad y soledad con la naturaleza, algo que en estos tiempos es tan dificil de encontrar. Sufrimiento y disfrute van de la mano por estas rutas.





Antes eso sí, necesitamos un buen desayuno, que si no nos lo dan donde estemos alojados, podremos desayunar como nunca en el “Chiringuito del Roqueo” Allí nos darán uno completo a pie de playa.

Tras la bici, una ducha y a por una cerveza fresquita y unas tapitas de media mañana, que hay que reponer energía y sales minerales. Aquí os dejamos elegir. Os sugerimos varios: “Feduchi”, “LaAlmazara”, “Bar Campito”, “Los Hermanos”, “La Strazza”.

Quizás sea una buena opción tomar esa cervecita de camino al barrio de los pescadores. Al final de la calle "El Peñón", a la derecha, se abre ante nosotros la calle más hermosa de Conil, “La Calle Cádiz”. Antiguamente era el camino que llevaba a Cádiz y hoy no nos lleva tan lejos, pero nos adentra en el corazón de lo que son las gentes de Cádiz, en este caso de Conil. Olor a mar, geranios, cal, flores, macetas, sal, y sonrisa. Al final de esta calle está el “Barrio de la Mar”. Aquí reside el alma de este pueblo.

Podemos disfrutar de las terrazas de “Titus Bar” o del “Bar Juan María”, sin olvidarnos del “BarSopa”, que aunque no tenga mirador, tiene sus mejores vistas en sus platos.

Tras la reposición de sales, caminamos junto a la playa hasta el “Restaurante el Roqueo”. Reservaremos mesa en el salón de arriba, donde podremos comer con una calidad suprema y unas vistas inigualables. El precio medio-alto, no es nada si lo comparamos con la calidad y profesionalidad de sus platos, con un chef “José Sanchez Pérez”, cuya reputación avalan sus libros y los programas donde continuamente cuentan con su presencia.

Esta tarde, un poco más de playa, pero esta vez os recomendamos ir de calas. La imprescindible es la Cala del Aceite, que debe su nombre a lo calmado de sus aguas. Tras la playa nos desplazaremos al puerto pesquero y su Rio Roche. Por su ribera, podremos desconectar otro ratito al atardecer. Si venimos con perros, este es un entorno ideal donde disfrutar. Podemos alargar esta caminata hasta perdernos entre los Pinares de Roche (el pulmón del pueblo). Luego, imprescindible despedir el Sol en el Faro de Conil. Aquí se respira el aire más puro del pueblo. Dejaros llevar y relajaos para despedir al Dios Sol.

Para la cena, y para compensar el gasto del almuerzo, dos rincones a elegir ideales para recuperar nuestro estómago y nuestro bolsillo:

-      “ElTergal” situado a pies del Rio Roche (en el puerto pesquero). Aquí podemos comer pescaditos fritos. Imprescindibles sus sardinas, de 10. La calidad precio superior.

-       “Ancaer Pollo” situado a la entrada del pueblo. Su aspecto de bar del montón no nos anima a sentarnos, pero su chef nos sorprenderá en cada plato. Imprescindible su Tierra y Mar (mezcla de verduras y pescados y mariscos fritos). Su rissotto de setas, superior. Su precio, sorprendente (en el buen sentido).

Esta noche podemos elegir el relax de un buen cóctel o la fiesta más desenfrenada, elegid la opción que más os apetezca. Para la primera opción os recomendamos “La Tertulia”, un patio andaluz lleno de tranquilidad y ambiente Chill Out del auténtico. Para la fiesta, “Discoteca Ícaro”, donde podremos disfrutar de varios ambientes (Pop, Electrónica y Terraza). ¿Lo ideal? Mezclar las dos opciones con la multitud de pubs del pueblo. Ahí está el equilibrio.



*Domingo*


Ultimo día, pero no por ello vamos a bajar el nivel de disfrute. Ya tendremos tiempo a la vuelta para darnos cuenta de que hemos agotado el finde...

Tras el desayuno, nos dirigimos a nuestro pueblo vecino, Vejer de la Frontera. Este pueblo es de los más bonitos de la provincia. Nos perderemos entre sus callejuelas árabes con olor a sal. Es como cruzar a Marruecos con solo girar la esquina. Os encantará…




Luego, nos iremos a su playa, porque, ¡sí!, aunque no divisemos el mar, ¡este pueblo tiene playa! Además es una de las más vírgenes de España. Entre vacas retintas, de las que daremos buena cuenta, se abre ante nosotros el Estrecho de Gibraltar desde la “Playa de el Palmar”. Aquí podremos aprender surf en sus múltiples escuelas, y repondremos fuerza en una de sus terrazas. “Al Zocaire” es una de nuestras preferidas en la que no podréis dejar pasar sus ensaladas. Decidle al camarero que os interprete a Rocky Balboa, os quedareis a cuadros…Si lo hacéis con una buena copa en la mano ya no os lo podréis creer.

Tras la playa y las risas os animo a no acabar aquí las aventuras y adentraros en un paseo espectacular por el Parque Natural de la Breña y los Acantilados de Barbate. Seguid su ruta señalizada y no os podréis creer que esto no sea el caribe, la única diferencia es que hemos cambiado las palmeras por pinos, ¡Ah! y que esto es diez veces más bonito… En este parque, imprescindible visitar “El Palomar de la Breña” y perderse entre los acantilados de Barbate.




 De vuelta a Conil pararemos en los Caños de Meca, donde daremos un paseo hasta el famoso “Faro de Trafalgar”. Frente a estas costas tuvo lugar la famosa batalla en la que la Armada Invencible Española sucumbió ante la flota inglesa comandada por el Almirante Nelson. Dice la leyenda que durante días estas aguas eran rojas de la sangre y escupían marinos de ambos bandos. Como todas las guerras está también la perdieron todos.




Para la cena, un imprescindible de Conil, “Restaurante Blanco y Verde”. Aquí la especialidad es la Vaca Retinta de la zona a la parrilla de leña. Esta vaca es la misma que hemos visto durante días y es la única que vive en un Todo Incluido a pies de la playa toda su vida pastando en libertad, ¡Imaginaos como puede saber! Imprescindible el chuletón de vaca retinta para compartir y los chocos al ajillo. Lo demás todo exquisito.

Para la sobremesa, a estas alturas, sabréis más de Conil que yo.

Espero que estéis agotados y extasiados, eso será señal de que habréis disfrutado cada instante de este trocito de paraíso en el que vivo.


¡¡Feliz Sábado!!



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12 comentarios

  1. Hola! Que buen post, me ha encantado! Hace unos meses fui conocer Vejer y pase por Conil también, que bien me habría venido toda esta información!! Enhorabuena por tu blog y feliz finde, un saludo :)

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    1. Hola Mariló, muchas gracias por tu comentario, espero que a la proxima (porque seguro que vuelves) te veamos por aqui, un saludo!

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  2. Pero qué maravilla Lorena, nosotros también hemos encontrado nuestro hogar no demasiado lejos del tuyo, en El Rincón de La Victoria ( ciudad dormitorio de Málaga) y creo que al fin he llegado a mi hogar después de toda una vida.
    Un abrazo fuerte y mil besos.
    Gracias por este regalos.
    tenemos que encontrarnosssssssssssss.
    XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX

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    1. Sacramento!! gracias por comentar, pues ya sabes si un diita te animas aqui estamos!

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  3. precioso post, doy fe de ello, de pequeña paseaba por esas calles casi todos los fines de semana y en varano a la playa, tengo familia allí y me lo conozco muy bien, gracias.

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    1. Hola kelika! Alegra saber que compartes lo que escribimos, quien lo conoce lo sabe, un saludo!!

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  4. Que bonito! LA verdad es que yosoy muy de pueblos sobre todo en verano! Me enanta!
    Besos!!

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  5. genial!
    me lo apunto para cuando vaya! parece un lugar precioso!
    un besito y gracias por compartir!
    s

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  6. a mi es que me flipa Conil, las calitas de Roche, esas calles, esas terrazas del centro con mojitos... en fin, que iría una y otra vez si estuvier más cerca y pudiese!!

    que buen post guapa!!

    Un besazo y feliz semana!

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  7. Pues sí que me ha gustado, sin duda un post para guardar. Me encantaría conocerlo!
    Besos :)

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  8. Lore que preciosidad de sitio y que razón, tienes con decir que lo bueno prevalece!!!!. Un entorno realmente espectacular ¡una joya!

    Yo es que disfruto todo lo que nos enseñas aquí y en instagram subes fotos preciosas.

    Besitos y muy feliz dia

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  9. Impresionante post! Conozco Conil pero solo de un día de pasada.. me has dado muchas ganas de volver y descubrir todos sus rincones!

    Besazo!

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